Publicado el 2026-09-24 · ASHTANGA YOGA
El valor de repetir en Ashtanga
Hay días en que la práctica fluye. En otros, la misma secuencia pide más paciencia y atención. Volver a ella permite percibir qué cambió. En Ashtanga Yoga, repetir no significa reproducir una ejecución idéntica: abre un espacio para estudiar la respiración, el movimiento y nuestra respuesta a la dificultad.
La secuencia como referencia
En el estilo Mysore, cada persona recorre la parte de la secuencia que conoce, a su ritmo, con orientación individual. El orden ofrece una estructura estable sin exigir prisa. Un movimiento nuevo llega cuando el anterior se vuelve familiar y la relación con la respiración se hace más clara.
Esa estructura permite notar cambios de un día a otro. Una postura sencilla puede revelar tensión; otra, difícil antes, puede volverse más accesible. El propósito no es acumular formas, sino desarrollar atención al proceso. La constancia importa más que una sesión aislada.

Tres cosas para observar
La respiración: ¿acompaña el movimiento o desaparece cuando surge esfuerzo?
El ritmo: ¿puedes mantenerte atento entre posturas?
La respuesta: ante una dificultad, ¿aparecen prisa, comparación o curiosidad?
Estas preguntas no exigen respuestas perfectas. Convierten la repetición en una investigación, no en un hábito mecánico.
La secuencia se repite. Lo que aprendemos de ella puede cambiar cada día.
Aprender sin saltar etapas
Quien comienza no necesita conocer todas las series, memorizar muchos nombres ni alcanzar cierta flexibilidad. Los primeros pasos son concretos: comprender el formato, explorar la respiración y aprender los movimientos iniciales con acompañamiento.
Lucas recomienda dos clases particulares a quien nunca practicó Ashtanga o todavía no se siente seguro con el método. Cada encuentro dura entre una hora y una hora y quince minutos. Después, alumno y profesor evalúan si el grupo online ya tiene sentido o si conviene seguir individualmente. La entrada al grupo no es automática.
Un camino posible
Conversar sobre tu experiencia, tus dudas y tu disponibilidad.
Aprender las bases en dos clases individuales.
Decidir con Lucas si seguir en grupo o continuar con clases particulares.
Dentro de una sala Mysore
En una sala Mysore, las personas pueden encontrarse en distintos puntos de la secuencia. El profesor acompaña cada práctica dentro de un espacio compartido de estudio. El registro siguiente muestra a Sharath Jois enseñando en ese contexto. Es un video de terceros incluido para ilustrar la dinámica de la sala.
Un video no sustituye la orientación individual. Para conocer la iniciación y consultar la disponibilidad orientativa de clases particulares, visita Empieza aquí.